Proyecto Educativo Institucional:

Nuestro proyecto educativo Institucional “La transformación de la sociedad a través del ser” se fundamenta en los principios de la Iglesia Católica y en la filosofía y espiritualidad  Agustiniana. El lema “Amor y Ciencia: educar la mente y el corazón” implica un compromiso con la formación humana en sus dimensiones: cognitiva, afectiva, volitiva y relacional. Por tanto, nuestra labor educativa propende en primer lugar por el crecimiento personal y comunitario, sin dejar de lado la excelencia académica.

El tipo de persona que queremos formar es un ser humano íntegro, inquieto por su crecimiento y el de la comunidad en la que está inmerso.  Caminante, insatisfecho con lo que es, para llegar a ser lo que aspira. Buscador infatigable de la Verdad, dispuesto a entrar en sí mismo en una reflexión que lo lleve a reconocerse como ser en proyecto. Un sujeto que responda a los retos de la humanidad, que tenga una proyección trascendente.

El estilo de la educación Agustiniano se traduce en una formación en, del y para el amor; que favorece el desarrollo de competencias, destrezas y habilidades, en un ambiente fraterno en el que el estudiante es el centro. El Colegio Agustiniano Tagaste es pues un espacio de encuentro, en el que se contribuye a la construcción del proyecto de vida y a la transformación de una sociedad más justa y fraterna.

“La educación siempre es el motor de la juventud, el encante de la vejez, la decoración de la prosperidad, la comodidad y el refugio de la adversidad, pero sobre todas las cosas, la educación es la provocación de que el alma tenga gracia.”

– San Agustín.

Misión

El colegio Agustiniano forma integralmente a las personas en conocimientos, virtudes y valores a luz del evangelio y del espíritu agustiniano, para que sean hombres y mujeres comprometidos en la búsqueda de la verdad y en la transformación de sus entornos ambiental, cultural, y social.

Visión

Ser una institución educativa que, fundamentada en la filosofía y en la pedagogía agustinianas, sea reconocida por su formación humana, que permita a los estudiantes trascender, desarrollar las competencias necesarias para la vida  y ser líderes en la construcción de una sociedad justa, fraterna y solidaria.